Los brackets autoligables son un sistema de ortodoncia que utiliza unos brackets especiales que no necesitan ligaduras (también conocidas como gomas).
Esto se debe a que cada bracket contiene un clip que permite sujetarlo al arco. De esta manera, no necesitan ligaduras que unan los brackets al arco.
El arco es un fino alambre que pasa por todos los brackets. Sin embargo, es fundamental en un tratamiento de ortodoncia con brackets, ya que es el elemento que permite efectuar la presión sobre los dientes.
Si bien los brackets autoligables requieren ajustes, no se ajustan de la misma manera que los sistemas tradicionales. Las puertas con resortes ajustan los alambres en su lugar, en lugar de una ligadura elástica.
Una vez realizado el estudio de ortodoncia por un odontólogo ortodoncista podríamos decir que el tratamiento con brackes autoligables es ligeramente inferior al realizado con brackets convencionales, la duración la establecerá el ortodoncista cuando realice el estudio de cada caso particular y depende, sobre todo, de la maloclusión de cada paciente, pero por norma general de entre 12 y 24 meses.
El sistema de autoligado es hasta 6 meses más rápido que los brackets convencionales por lo que los resultados se pueden ver antes.
Llevar brackets acarrea consigo ciertas molestias, ante lo cual queremos ver resultados que mantengan nuestra motivación al día. Debido a la reducción del tiempo total del tratamiento, podremos comenzar a notar los resultados mucho antes en el tiempo.
Los aparatos mediante brackets siempre dificultan el acceso del cepillo a la hora de realizar una correcta higiene bucodental. Sin embargo, podemos decir que los brackets autoligables, al no tener ligaduras, permiten acceder con más facilidad a todos los recovecos de nuestra boca. Aun así, debes saber que es necesario utilizar elementos complementarios para completar una correcta higiene bucodental: irrigador bucal, seda dental o cepillos interproximales.
Supervisora de la Clinica de San Lorenzo Ruta 1