Ver sangre en el cepillo o al usar hilo dental asusta. Y es normal que te preguntes: "¿será grave o es algo que le pasa a todos?"
Te doy la respuesta directa: No, no es normal que tus encías sangren seguido. El sangrado es la forma que tiene tu boca de decirte "aquí hay inflamación".
Las encías sanas son firmes, de color rosado pálido y no sangran al cepillarte ni al usar hilo dental. Cuando sangran, es una señal de que algo las está irritando. Las causas más comunes son:
Es la causa #1. Se produce por la acumulación de placa bacteriana entre los dientes y la encía. Las bacterias inflaman el tejido y lo vuelven más sensible y frágil. Por eso sangra con el cepillo. La buena noticia: en esta etapa es reversible.
Cepillarte muy fuerte o no pasar el hilo por miedo a que sangre, empeora todo. Es un círculo: no limpias bien → se inflama → sangra → limpias menos.
Durante el embarazo, la menstruación o la adolescencia, las encías se vuelven más sensibles. Es común que sangren un poco más en esas etapas.
Durante el embarazo, la menstruación o la adolescencia, las encías se vuelven más sensibles. Es común que sangren un poco más en esas etapas.
Falta de vitaminas como C y K, estrés, tabaquismo, algunos medicamentos para la presión o anticoagulantes, y en casos menos comunes, problemas de coagulación.
La buena noticia es que, si estamos a tiempo, tiene solución:
Agenda una cita si el sangrado:
En Innovare vemos casos de sangrado de encías todos los días. Y la mayoría se soluciona con una limpieza profesional y aprendiendo la técnica correcta de cepillado.
No tienes que normalizar el sangrado ni tener miedo de venir junto al odontólogo. Agendá tu evaluación de cortesía para que nuestros profesionales te evalúen, te expliquen y te planifiquen un plan de tratamiento personalizado exclusivamente para vos.
Gerente de la Clinica de Capiatá Centro